jueves, agosto 21, 2008

A los desconocidos

No, no fue un buen día ayer. De esos que ennegrecen un poco el alma y en el que a veces te cuesta respirar si olvidas que tienes que hacerlo. La tragedia es el azar y a veces también toca. Esta vez fue en un aeropuerto conocido, en un vuelo conocido, en una compañía conocida, con un destino conocido y a esos desconocidos, a esa gente que llora por su mala suerte, que golpea con rabia su alma desperdigada en mil pedazos, al límite de sus fuerzas, cuando ya no se ve nada más allá, y las cosas parece que no van a parecerse nunca a lo que fueron en un pasado mejor, a esos desconocidos, un abrazo.
Tampoco fue un buen día para Rita. Había planes para ella, pero fue imposible. Quizá en otro momento, en otra situación, y en otro lugar. Ya veremos.

1 comentarios:

Anonymous Carmen Coello ha dicho...

Mal día querido, oscuro y triste; hoy no me apetecía ir a la playa.
Silencio en las calles, dolor en las almas, temor por los que viajan; o lo tomas con calma o te vuelves loca, la vida tiene estas pasadas de rosca.
Un día te contaré un accidente aéreo, sin consecuencias, sobre el río de La Plata, todavía me estremezco

4:00 p. m.  

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