viernes, diciembre 28, 2007

Los regresos

El sol lucía espléndido allá arriba. Un té, el periódico y ese sol le acompañaban con una extraña música de fondo. Apenas había tráfico y la concentración fue más rápida de lo habitual. Pareció que apagó el teléfono, pues no sonó en esa media hora tan intensa de lectura y de luz. No se dejaba de colocar las gafas para que cumplieran su función. Al té le añadió leche y la mezcló con un poquito de azúcar. No le tembló la mano cuando cogió la cuchara y empezó a dar vueltas en círculo, quizá como su cabeza. Le interesó cómo su sombra se proyectaba casi contra la pared de un edificio que tenía dos plantas. Para ello se dio media vuelta y cruzó los pies. Era un acto tan natural que lo hizo a cámara lenta. Se sintió bien reflejado en esa parte de la pared. Muy blanca. Eligió ese periódico y ese día para que no pareciera tan habitual su estancia en aquella terraza en frente de tanto árbol centenario. Viendo esos árboles, las murallas no eran tan altas, pensó. Siguió leyendo. Apenas se dio cuenta de que el té empezaba a enfriarse y que el reloj corría a su favor. Lo miró, no dijo nada y continuó como si nada hubiese pasado.

5 comentarios:

Blogger Doisneau ha dicho...

Ella regresó con un te verde bien caliente, él la miro. Y dejo que el tiempo corriera a favor de los dos...

6:47 p. m.  
Blogger Sophie Calle ha dicho...

Ninguno de los dos supieron compatir sus tiempos pero dispusieron tazas y vertiginosas cucharillas en un orden que sólo ellos entendieron.

2:56 p. m.  
Blogger tmc ha dicho...

¿Tengo que interpretar algo?

9:42 p. m.  
Blogger elintenso ha dicho...

La vida puede/debe estar llena de luz y si es sol, mejor.

2:18 p. m.  
Blogger tmc ha dicho...

La vida sin sol...no es posible; así que mientras estemos vivimos sólo podemos hacer una cosa:ponermos morenos.
Yo ya tengo mi pequeño bronceado¿y tú?.

2:46 p. m.  

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