domingo, noviembre 11, 2007

La raya amarilla

Es lo que queda cuando se va el sol. Cuando se anima a despertar a los japoneses, que allá duermen aún. Si sigues la línea te ecneuntras con otras. Es un mundo de líneas que han sido puestas para que las sigas o las mires. Nunca están a gustos de todos, al menos de esos mejicanos que hacen que este país funcione. La riqeuza de Rodeo Dr no la puedo ver. Por más que me quito las gafas y me pongo otras no la veo. Las camionetas se sucenden unas tras otras y el resoplido de un camarero nos recuerda que la vida es muy dura aquí, casi tanto como pla muerte. Hoy había muchas bodas en la playa, laguna beach se llama. Y allí conocimos a una chica rumana que estaba como todos nosotros, In between. Los dos mundos, las dos líneas, la vida y la muerte. No lo he contado pero el otro día vimos una morsa que fue a morir a una playa donde las algas eran serpientes. La foto es muy triste. Ella se perdió, traspasó la línea y ya no volvió: Sólo la costa la retuvo, la costa del golf de la que huimos para acabar en la costa de as bodas y de las puestas de sol. Y otra vez las rayas.

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