domingo, julio 16, 2006

El secreto de la pirámide


Iba a decir quizás, pero no, todavía tengo piedras en mis zapatillas. El Summercase Mad ha sido sin duda el festival con más piedras de toda la historia. Parecía un lugar donde de hacen estas excavaciones en busca de algún yacimiento (aunque digamos que esto es una interpretación más bien naif viendo las grúas que amenazan ya con levantar la enésima urbanización). Volviendo a la visión naif, casi los únicos que encontraron el tesoro fueron los chicos de la pirámide enmascarados en sus cascos de robots. Nos referimos a los franceses Daft Punk, lo más brillante del festival en lo que a música se refiere, o sea en todo, porque la negligente organización rozó lo enfermizo por hacerlo casi todo mal. Pero para que no se preocupen en exceso se veía venir desde lejos. Seguro que otro año se os ocurre poner menos piedras, más distancia entre los escenarios para no oir dos conciertos a la vez (o sea ninguno), una comida decente, zonas con cesped o algo que se le parezca, etc...

Respecto a la música que para eso fuimos, Belle and Sebastian estuvieron encantadores y encantaron, Primal Scream volvieron al rock después de una escapadita muy interesante por la electrónica (ojalá vuelvan), Shout out louds con camisa de cuadro y tocino de cielo tienen mucha calidad para tocar en un escenario con tan mal sonido (atención al baile de la chica con el acordeón, marcará una época), Dirty Pretty Things dejaron claro quién era el que tenía las ideas en Libertines ( y no, no era nuestro amigo Pete),...

Y así pasó un fin de semana en que la música volvió a saludar Madrid (y eso que Madrid casi nunca hace demasiado para ser acogedora y esta no fue una excepción). Ojalá nos volvamos a ver pronto.

P.D: ¿Alguien me puede explicar por qué un periódico como EL PAIS no sacó ni un breve en los dos días de concierto? Supongo que no

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