domingo, marzo 30, 2008

Sol y viento

Eso es el Médano. Los colores de las tablas de surf dictaminan el día. Sólo una ojeada hace falta para que salgan a volar perseguidos por el blanco de las olas, que arremeten contra todo lo que se mueve. El secreto está en quedarse quieto y oir el estremecimiento de ese aire, que nos vuelve pequeños, casi inexistentes. Aquí el valor de las cosas se convierte en la lucha por ese aire gratis que te salpica desde la primera mañana. El agua fría ya ha sido derrotada. Que me salve alguien de esta tormenta de luz y de color.

1 comentarios:

Blogger Natacha ha dicho...

qué envidia! si otro día vas al médano, avísame! me muero de ganas de ir.
saludos.

5:21 p. m.  

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