martes, noviembre 14, 2006

De pararse a pensar (reflexiones de NY,I)


Nueva York. Cuando nos preguntan que nos ha parecido la ciudad por excelencia del mundo, nos quedamos callados. Y nos preguntamos a qué se debe ese silencio. Todavía no lo sabemos pero especulemos que para eso sirve este blog.
Dos cosas se nos vienen a la cabeza: normalidad y dinamismo, la normalidad de quienes visitan una ciudad sin ser turistas y el dinamismo, de quienes quieren, incluso los que viven allí, difrutar de la gran manzana. Porque si nos paramos un poco a reflexionar, llegamos a la idea y a la pregunta de cuál es la diferencia entre la vida que vivimos aquí y la de ellos, los neoyorquinos del mundo. Y no, joder, no está en que si la comida está más barata o no, o si las compras han sido fructíferas o no, o si el hotel estaba bien o mal, o si... Quizá acaso la diferencia es que ellos somos nosotros y nosotros somos ellos.
O quizá la principal diferencia esté en los ojos de aquella niña que jugaba en uno de los sofás de un garito de Williamsburgh mientras cinco bandas de rock, punk y folk tocaban para una escasa audiencia buena degustadora de café y de cerveza y con el ánimo de pasar la tarde y llegar a la noche. Porque también allí, como aquí, la noche es oscura y maravillosa.

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

la putada de NY es que ya no cantan sinatras

1:24 a. m.  
Blogger kapo ha dicho...

Cuanta intensidad!!! No me digas que te has convertido en un perroflautico y que ahora haces malabares...
PD.:Invita a tu amiga alta a la fiesta de inauguración de mi piso!!!

4:33 p. m.  

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