martes, septiembre 29, 2009

Me quedo con la filosofía

Si leen ustedes por ahí no se cansarán de leer alabanzas a la nueva película de Juan José Campanella, El secreto de sus ojos. Yo, sin embargo, no voy a discutir sobre si la música está demasiado presente en toda la película y sobre las cosas que hacen que parezca que estas películas tengan un guión simétrico en cada parte de la película, seccionado por una línea fina que se traza en medio. Me quedo con el diagnóstico acertado que hacia mitad de la película hace uno de los protagonistas. Y trata sobre la pasión que le ha de mover a la gente en la vida siempre. Sin esa pasión la vida es nada. Me quedo con eso.

1 comentarios:

Blogger Cibertecla ha dicho...

una vida sin pasiones es una vida llena de nada.

12:55 p. m.  

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