lunes, diciembre 22, 2008

Sin título

Se me había ocurrido un título para esta entrada, pero se me olvidó, creo que se lo llevó el viento de El Médano, que azota esta costa un día, y otro también. Paseé hasta que encontré mi sitio cerca del muellito que a veces da la bienvenida a los negros que parecen que vienen del frío. El atlántico, ese insoportable museo de vidas al borde, de muerte al borde de la vida, que es la de ellos, pero que también es nuestra, mal que le pese a esos políticos moribundos que planean buscando la carroña de los que no piensas, de los que no viven.

1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Justicia

Con permiso del autor de este bien ponderado blog, me gustaría hacer un comentario sobre un suceso cotidiano que casualmente vi en el popular programa de Ana Rosa Quintana.
Una señorita rubia preocupada por el asesino de la Ballesta que está en prision desde hace años, estaba indignada porque al parecer le han retirado las acuarelas al pobre muchacho el cual necesita sus pinturas, y sus libros para ser feliz en prisión.
Ruego desde este lugar publico, pequeño pero amable, que por favor le devuelvan al muchacho sus acuarelas, es lo único que el necesita para curarse.

4:21 p. m.  

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