jueves, junio 05, 2008

Caracol

Ahora desayuno un café mientras tecleo en un teclado nuevo, casi perfecto. La mañana es gris, aunque el sol lucha por hacerse notar. La ducha me espera. Es un buen momento del día. Antes he recibido llamadas de gente extraña, estresada. Odio a esa gente. Me gusta más Rita, que aunque estresada, es una buena perra, que ya hace mucho caso y que quizá adopte con el permiso de todos, o como se dice ahora, con el consenso de todos. Me estresa poner a todo el mundo de acuerdo en algo tan sencillo, pero a la vez tan cargado de un simbolismo que es imposible de descifrar. Quizá el secreto esté en los sudokus, de los que no participó. De fondo escucho una ambulancia. Llega tarde. El caracol ha muerto.

1 comentarios:

Blogger Eloy Garavís ha dicho...

Me gusta mucho ese final, y realmente siento tristeza (y agobio): "el caracol ha muerto".

4:07 p. m.  

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