sábado, julio 28, 2007

Horizontes


Sí, ya sé que este blog lleva demasiado tiempo sin ser usado para que se llame blog, pero bueno todo sea contar las cosas que me gustan. ¿Qué me gusta?

Buena pregunta. Vamos a empezar por lo más sencillo: el sonido del cable que une la guitarra a su amplificador de sonido antes de ser enchufado: parece que promete cosas nuevas, sonidos que jamás has escuchado antes, todo original, todo nuevo. A veces no es así, pero de esperanzas también se vive a este lado del horizonte.

Y poniendonos más sencillos aún, me encantan los perros que muerden la correa con las que los dueños creen que controlan el devenir de su mascota por las calles de una ciudad como Madrid. Pero esto me recuerda un poco a los humanos con los que compartimos la vida, con lo cual no estoy tan seguro de que en vez de gustarme lo que hace es ponerme melancólico acerca de las cosas que nos controlan: me refiero al dinero y a las infinitas posibilidades de no ser feliz a este lado del horizonte. Al otro lado de ese horizonte que casi nunca es azul o brillante, la gente sobrevive o muere. También me gusta irme, pero vuelvo.

Sólo hace falta intentar enganchar una guitarra con su destino. Lo demás, sobra. Menos Rita, claro.

3 comentarios:

Anonymous vermeer, el interior holandés ha dicho...

INTENSE. metafísico, más allá del 31 y 32 hasta las chanclas. el sonido del cable es la antítesis del microfono abierto. la esperanza es de color azul électrico, a veces se confunde con el horizonte.
Las palabras son perras negras, son ellas las que nos atan, y nos muerden. a ti también. Qué bueno que hayas vuelto.

3:50 p. m.  
Blogger MademosilleJulie ha dicho...

bocata de chorizo
eso si q es el cielo...
;)

9:13 p. m.  
Blogger tmc ha dicho...

Vaya vida perra...la de Rita,o no?y la tuya,tal vez.Mejor no comentar la mía,jajajaja.

9:47 p. m.  

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