jueves, febrero 26, 2009

Mi padre

No suelo hablar aquí de la familia y menos de mi padre. Pero el otro día me dijo una cosa muy interesante: No voto más. Sí, mi padre que ha vivido la mitad de su vida en el franquismo y la otra mitad en democracia ha llegado a la conclusión de que esta democracia no cuente más con él. Lo veo como un gesto sincero y honesto ante lo que ven sus ojos día tras día durante 30 años. Con su empresa por los suelos, con suspensiones de pagos en los que la Justicia tarda en dictar sentencia definitiva casi 15 años, otra lista de casos en el juzgado que van por el mismo camino, con la corrupción insosportable de todas y cada una de las instituciones públicas, con los obreros que no se dignan en darle la mano, o en mirarle a los ojos cuando se cruzan con él por la calle porque no ha tenido más remedio que dejarlos en el paro cuando una de las grandes aficiones de mi padre es darle trabajo a todo el mundo, donde los bancos le dan la espalda, ... Creo que no es la democracia que se imaginó, sobre todo, cuando el presidente Zapatero dice de él y de todos los empresarios que son poco menos que unos sátrapas que se quieren forrar a costa de los obreros, nada más lejos de la realidad, Sr.Zapatero. Por cierto, la entrevista de hoy en la SER de Francino daba vergüenza ajena.

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